Durante el parto necesitarás apoyo, de esto no hay duda. Pero, ¿es el padre del bebé la persona más indicada? Revisa esta lista de pros y contras para determinar si tu pareja debe estar en la sala de partos o no.
Pros
Te ayuda en el parto. La presencia de un acompañante tranquilo puede ayudarte a lidiar con los dolores de parto. Incluso puede convertirse en tu entrenador, como en el método Bradley y el Lamaze. Recuerda que el parto no se trata solo de respirar y pujar. Necesitas canalizar tus fuerzas y mantener la calma.
Papá presencia el nacimiento. El nacimiento de tu hijo te ofrece una oportunidad única de vivir el milagro de la vida. En tanto las reglas del hospital y tu situación específica lo permitan, el padre puede estar presente en la sala de partos.
En caso de complicaciones. Si de antemano sabes que tu bebé requerirá atención especial, puedes designar al padre para que vaya con el bebé.
Para que te mantenga informada. Mientras pujas tienes poca visibilidad de lo que sucede allí abajo. Tu médico puede mantenerte al tanto de las etapas del parto, sin embargo tu pareja puede informarte de una manera más familiar.
Te une a tu pareja. El parto es un momento de tensión y felicidad extremas. Pasar esta etapa juntos te une y es un gran paso en la formación de tu familia.
Es tu chivo expiatorio. Las historias de la madre gritándole improperios al padre durante el parto no están muy lejos de la realidad. En esos momentos de emociones extremas algunas mujeres pueden volverse hasta violentas. Si el padre comprende esto, te puede escuchar sin resentimientos.
Contras
Te pone nerviosa. Durante el parto tendrás suficiente de qué preocuparte. Si tu pareja no puede controlar sus propios nervios o tiene una actitud negativa, es mejor que te deje para que te concentres en los tuyos. La tensión que sientes puede también interferir en tus niveles de oxitocina, una hormona muy necesaria durante el parto.
Si no tolera ver sangre. Algunas personas simplemente no pueden mantener sus cabales a la primera señal de sangre. Esta condición se llama hemofobia, y puede causar que la persona se desmaye.
Cómo afecte tu vida sexual. Durante el parto la vagina se extiende para dar cabida a la cabeza y hombros de tu bebé. Todo volverá a la normalidad en poco tiempo, pero para algunos hombres, la imagen es difícil de borrar de su mente. Convérsalo con tu pareja y si él considera que puede ser problema, deja que espere afuera o mantenlo cerca de tu cabeza en todo momento.
Problemas de pareja. Toda tu atención debe estar en el parto y tu bebé. Si la presencia del padre te incomoda o causará drama y no lo puedes controlar, es mejor que espere afuera.
Cuando no es recomendable. En casos delicados o cuando hay complicaciones en tu embarazo, los médicos pueden solicitar que los acompañantes se retiren de la sala de partos. Si este es el caso, es mejor seguir las recomendaciones médicas.
Si debe hacerse cargo de los otros niños. Lo ideal es contar con ayuda de familiares o amigos para que cuiden a tus otros hijos. Sin embargo, si esto no es posible y no tienes otra opción que asegure el bienestar de los niños, es mejor dejar que tu cónyuge se haga cargo para que estés tranquila tú también. Esto te ayuda también a preparar a los hermanos para la llegada del bebé.
¿Con quién te sientes más cómoda? Algunas veces necesitamos a una persona con más experiencia y conocimiento a nuestro lado. Si crees que tu parto es el caso, considera solicitar la presencia de otros allegados, como tu madre o alguien de confianza que tenga preparación médica. Recuerda, eso sí, que el padre puede tener el derecho de estar allí, entonces negocia su presencia y ubicación en la sala de parto.
Si crees que tu pareja está lista para acompañarte en esta sala de partos, toma este quiz (en inglés) para confirmar tus sospechas

