La biopsia corial, también conocida como biopsia coriónica, es el análisis de una muestra de vellosidades coriónicas que se extraen de la placenta.
Las vellosidades coriónicas son parte de un tejido externo que rodea al feto y a la placenta. Estas contienen la misma composición genética que las células del bebé. Su análisis permite diagnosticar o descartar más de 200 trastornos genéticos o cromosómicos, como el síndrome de Down y la enfermedad de Tay Sachs.
Se trata un procedimiento similar a una amniocentesis, pero la biopsia corial puede realizarse antes (entre las 10 y 12 semanas de gestación), tiene un riesgo levemente mayor de aborto espontáneo (1%, según la Clínica Mayo) y no detecta los defectos del tubo neural, como la espina bífida.
¿Cómo se realiza una biopsia corial o prueba de la muestra de vellosidades coriónicas?
La muestra se recolecta a través de tu abdomen o de forma vaginal (a través del cuello uterino), según la ubicación de la placenta y posición del bebé. El procedimiento en sí lleva unos cinco minutos, pero antes debes tener un ultrasonido y debes programar tiempo adicional para la preparación y monitoreo posterior.Biopsia corial transabdominal
La extracción transabdominal de la muestra de vellosidades coriónicas es similar a una amniocentesis: con una aguja a través de tu panza. La diferencia entre ambos, en cuanto al procedimiento, es que la biopsia corial no atraviesa el saco amniótico.
Estos son los pasos que sigue tu médico al realizar una biopsia corial de forma abdominal:
- Primero se realiza una prueba de ultrasonido para conocer la posición y ubicación del bebé y la placenta. El ultrasonido se utiliza a lo largo de todo el procedimiento como guía.
- Desinfección. Tu médico esteriliza el área y puede aplicar anestesia local.
- En el método abdominal, tu médico inserta una larga y delgada aguja en tu panza, la cual atraviesa la piel y útero hasta llegar a la placenta.
- Utilizando la imagen del ultrasonido como guía, el médico extrae la muestra de las vellosidades coriónicas con la jeringa.
- La muestra es enviada a una laboratorio para análisis. Los resultados tardan dos a tres semanas.
La extracción de la muestra puede causar una leve incomodidad o puedes sentir presión cuando se aplica la anestesia o se inserta la aguja. Por lo general, las mujeres dicen no sentir mucho dolor.
Luego del procedimiento debes descansar y evitar esfuerzos físicos durante el resto del día. Es probable que debas quedarte en el consultorio médico para monitoreo del bebé después de la biopsia. Además puedes tener otra prueba de ultrasonido unos días después para verificar el bienestar del embarazo.
Biopsia corial transvaginal
La biopsia corial transvaginal puede sentirse similar a un examen de Papanicolaou. Estos son los pasos que involucra:
- El médico realiza un ultrasonido para conocer la ubicación de la placenta, así como la posición del bebé. El ultrasonido se utiliza a lo largo del proceso para guiar los instrumentos y monitorear al bebé.
- Desinfección. Se limpia la vagina y el cuello uterino para que la muestra no vaya a ser contaminada por bacterias y para que estas no sean transportadas a tu útero.
- Para una biopsia transcervical (vaginal), el médico utiliza un espéculo, que es un instrumento similar a unas largas pinzas (el mismo que se utiliza durante tu prueba de Papanicolaou). El espéculo se inserta en el canal vaginal y lo mantiene abierto mientras se realiza el procedimiento. Tu médico así logra visualizar el cuello uterino.
- Guiado por la imagen del ultrasonido, tu médico inserta un catéter por el cuello uterino y busca la placenta. Allí extrae una muestra de las vellosidades coriónicas.
- La muestra es enviada al laboratorio para su análisis. Tendrás los resultados en dos o tres semanas.
Después de l procedimiento puedes tener un leve sangrado vaginal. Debes reposar el resto del día y es posible que debas quedarte en el consultorio médico para monitoreo del bebé.
¿Necesito una biopsia corial?
La biopsia corial se aplica únicamente a las mujeres con riesgos mayores de tener un bebé con problemas cromosómicos o genéticos. Por lo general, esto incluye:
- Embarazos en mujeres mayores de 35 años.
- Si has tenido un embarazo anterior o un hijo con defectos congénitos o cromosómicos.
- Alto riesgo de sufrir defectos congénitos, genéticos o cromosómicos según los resultados de las pruebas prenatales de detección.
- Si tú o tu pareja tienen antecedentes familiares de este tipo de desórdenes.
- Cuando una prueba de ultrasonido indica posibles defectos.
Debido a que la biopsia corial puede realizarse durante el primer trimestre de embarazo (entre las 10 y 12 semanas de gestación), este procedimiento es recomendado a las mujeres que requieren resultados tempranos.
Riesgos y señales de alerta
La biopsia corial tiene un riesgo de aborto espontáneo de 1%, según la Clínica Mayo. El riesgo es ligeramente mayor cuando la extracción se realiza de forma transvaginal y si el procedimiento se realiza antes de la novena semana de embarazo. Otros riesgos son: infección uterina, sangrado vaginal o ruptura de membranas.
Existe también la posibilidad de que células de la sangre de tu bebé entren a tu flujo sanguíneo durante el procedimiento. Por ello, las pacientes con factor Rh negativo deben recibir inmonuglobulina para evitar complicaciones por incompatibilidad de Rh.
Señales de alerta. Si tienes sangrado vaginal excesivo, fiebre, dolores abdominales severos, contracciones o flujo vaginal excesivo, debes contactar a tu médico de inmediato.
Fuentes:
Clínica Mayo. Chorionic Villus Sampling. Accedida Febrero 19, 2012.
MedlinePlus.Muestra de vellosidades coriónicas. Accedida Febrero 19, 2012.
MedlinePlus. Muestra de vellosidad coriónica – Serie. Accedida Febrero 19, 2012.


